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Un responsable jamás imaginado: aquellos que dicen defender el empleo terminan siendo los principales creadores de la cesantía. Muchos de ellos hasta viven de ella. ¿De quién estoy hablando? En la columna de hoy se lo cuento.

En Santiago de Chile

Los políticos inventan muchas cosas, pero pocos saben que también son los autores del desempleo.

Sí, es cierto, suena raro escuchar esto, sobre todo cuando teóricamente ellos son los principales “defensores” del empleo…

Pero antes de explicarle por qué ocurre esto, revisemos cómo está el desempleo en Chile hoy. El viernes pasado conocimos que el desempleo en Chile continúa en un nivel del 6,5%. No es alto, pero la tendencia es negativa y los analistas esperan que el desempleo suba durante los próximos meses, según describió el sitio web de CNN Chile:

“Que la economía chilena irá de menos a más es algo que se ha repetido durante los últimos meses. Sin embargo, en materia laboral ocurriría lo contrario. Según expertos, las cifras de desempleo subirán de manera importante y podrían estar en torno al 8% en 2015.

“’Esperamos ver tasas de desempleo sobre el 7%. Obviamente en el verano, por un tema estacional, la tasa de desempleo debería bajar, pero ya hacia 2015 deberíamos estar esperando una tasa de desempleo en torno al 7 o incluso al 8%’, remarcó Cristóbal Gamboni, economista del BBVA”.

Como vemos, el desempleo puede estar por arriba del 8% durante el año que viene. Ahora, si analizamos un poco mejor esta situación nos vamos a dar cuenta que la existencia del desempleo es un tanto extraña.

¿Por qué “extraña”?

Para contestar esta pregunta permítame hablarle en términos abstractos por un rato. Pensemos cómo funciona el mundo en que nos toca vivir.

Primero pensemos en el recurso llamado “trabajo”. Necesitamos del trabajo para producir productos y servicios. Estos bienes no existirían sin el trabajo, es imposible producirlos sin trabajo.

Segundo, tengamos en cuenta que las necesidades y deseos de las personas son infinitas. Necesitamos suplir nuestras necesidades de alimentación, vestido, transporte, comunicación, vivienda, entre muchas otras. Siempre vamos a necesitar más productos y servicios, nuestras necesidades son ilimitadas.

Tercero, si los humanos tenemos una necesidad infinita de productos y servicios, y para producir estos bienes necesitamos trabajo, esto implica que también vivimos en un mundo con una necesidad infinita del recurso trabajo.

Cuarto, la cantidad disponible de trabajo es limitada. Esta limitación proviene de la cantidad de personas que habitan en nuestro planeta. Somos muchos, es cierto, pero nunca los suficientes para saciar las necesidades ilimitadas. No existe la cantidad de personas que puedan producir todo lo que necesitamos los humamos.

Quinto, llegamos a la conclusión de que en este contexto es imposible que el trabajo sea un recurso que sobre, ¿no es cierto? Si la necesidad de productos y servicios es infinita, y para producir estos bienes necesitamos trabajo, y el trabajo es limitado, el trabajo siempre va a faltar.

Nunca puede sobrar.

Ahora sí podemos dejar el mundo abstracto y volver al principio de esta nota, donde decíamos que era “extraño” que exista el desempleo en nuestro mundo. Porque el desempleo nos está diciendo que el trabajo sobra. Que hay más trabajo disponible que el que necesitamos. Pero vimos claramente que en nuestro planeta el trabajo nunca puede sobrar. Todo lo contrarío, siempre va a faltar.

¿Qué está pasando entonces? ¿Qué esta provocando esto que parece imposible?

Alguien está creando desempleo en forma artificial. Alguien está logrando que el trabajo sobre y no falte.

Y este alguien son los políticos y sus amigos empresarios, sindicalistas y amigos del poder. Este grupo con muchísimo poder y recursos decidió regular el mercado del trabajo. Decidió imponer precios mínimos, regulaciones, controles y demás distorsiones al libre mercado de trabajo.

Teóricamente hacen esto para “defender” a los trabajadores, pero termina pasando todo lo contrario: terminan condenando a millones de personas a la miseria.

¿Por qué ocurre esto?

Simple, porque con estas medidas los políticos suben el precio del trabajo por arriba del precio de mercado. Y esto provoca que no sea rentable contratar trabajo a estos precios. Ahora sí surge el desempleo: con estas medidas el trabajo sobra.

Si los políticos nos dejasen vivir en libertad, el desempleo no existiría. Es que donde existan arreglos contractuales libres y voluntarios entre las partes, nunca bajo ninguna circunstancia puede sobrar el factor trabajo. Siempre se va a necesitar más trabajo si no existen salarios mínimos.

Sí, por supuesto, estos salarios pueden ser muy bajos. No estoy diciendo que todos conseguirán trabajo al valor que están buscando. Pero por lo menos generan algún ingreso y no tienen que morirse de hambre o depender de la ayuda de un tercero.

Pero los políticos “salvadores” se interponen en nuestro camino, no sólo generando desempleo sino también convenciendo a la mayoría de la población de que ellos son necesarios para mantener el empleo y, en muchos países, creando brutales aparatos del Estado para no dejar morir de hambre a estas personas que ellos mismos condenan al desempleo.

Pero no desespere, no todas son malas noticias. Hoy este fenómeno del desempleo tiene una salida. La globalización y el desarrollo de las comunicaciones permiten que el desempleo sea, cada vez más, una cosa del pasado. Es que las comunicaciones están logrando vencer a los políticos. Cada vez más personas de un país trabajan para empresas de otros países. Y los gobiernos se están perdiendo la posibilidad de regular estos nuevos mercados virtuales.

¿Cómo puede el gobierno chileno detectar a un diseñador web chileno que trabaja para una empresa inglesa? Ese trabajador trabaja desde la computadora de su casa y recibe su salario en una cuenta de Estados Unidos, por ejemplo. Imposible detectar ni controlar por nadie.

Y como siempre pasa cuando esto ocurre, cuando los políticos no se entrometen, los mercados florecen.

Por ello, no se pierda esta tendencia que promete ser cada vez más fuerte. No sólo hoy puede comenzar a buscar formas para generar dinero aprovechando esta nueva oportunidad que llegó para quedarse. Sino también comenzar a invertir su dinero con el objetivo de dejarlo fuera del alcance de los políticos y su enorme poder de destrucción.

Hoy el sueño de ser inversores globales está a nuestro alcance. Aprovechémoslo antes de que sea tarde.

Le deseo una excelente semana de inversiones,

Federico Tessore,

Para Inversor Global Chile.

Comentarios

Federico nació en Buenos Aires, Argentina el 25 de septiembre de 1975. Desde chico estuvo relacionado con el mundo de los negocios gracias a la influencia de su inquieto y emprendedor padre.

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